La enfermedad periodontal es un proceso infeccioso
de la encía y del aparato de inserción adyacente, producido
por diversos microorganismos que colonizan
el área supra y subgingival.
Esta enfermedad, a diferencia de la gingivitis, se caracteriza
por una pérdida estructural del aparato de
inserción, producida por determinadas bacterias, éstas
son también necesarias pero no suficientes para
que se produzca la enfermedad, siendo necesaria la
presencia de un hospedador susceptible.
Desde el punto de vista histológico, las características
que podemos hallar son bolsas periodontales, localización
de la unión epitelial apical a la línea amelocementaria,
una pérdida de fibras colágenas, una elevada
concentración de leucocitos polimorfonucleares en
la unión y bolsa epitelial, y una migración del infiltrado
celular inflamatorio hacia el tejido conectivo.
Para clasificar una enfermedad como periodontitis crónica,
debemos en primer lugar descartar una periodontitis
agresiva (PA), descartando el cumplimiento de
las 3 características primarias de una PA, los pacientes
deben de estar clínicamente sanos, existe agregación
familiar de la enfermedad y hallamos una rápida
perdida de inserción y ósea.
A continuación procederemos a centrarnos en la historia,
epidemiología, características, clasificación,
diagnóstico, etiopatogenia y tratamiento de la periodontitis
crónica.
¿Cuáles son las etapas de la enfermedad periodontal?
• Las encías saludables son firmes, rosadas y no sangran. En
la etapa más temprana de la enfermedad periodontal, llamada gingivitis, las
encías comienzan a ponerse rojas y esponjadas y pueden sangrar durante el
cepillado o la limpieza de los dientes con hilo dental. La placa y el sarro se
pueden acumular en la línea de la encía, pero el hueso que aguanta el diente
todavía está saludable y al remover los irritantes se restaurará la salud del
tejido.
• La próxima etapa de la enfermedad periodontal se llama periodontitis. Durante esta etapa, las encías se comienzan a separar del diente, se daña el hueso subyacente, se forman bolsillos y algunas veces las encías retroceden. La placa llena de bacterias se esparce en los bolsillos, haciendo más difícil mantener limpias las superficies de los dientes y controlar el proceso de la enfermedad.
• En las etapas avanzadas de la enfermedad, los bolsillos continúan haciéndose más profundos y hay más destrucción del hueso subyacente. Además, las bacterias que vive en esos bolsillos profundos son más virulentas y contribuyen aún más al avance de la enfermedad. Si no se trata, los dientes eventualmente se aflojarán y se caerán.


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